Te traemos una pequeña guía para cambiar tu tarifa eléctrica, con varios consejos sobre las cosas que debes tener en cuenta antes de ponerte con ello, y qué necesitas para realizar el cambio. Estamos en una época en la que vamos rompiendo récords teniendo el precio de la electricidad más alto que ha habido nunca, por lo que puede que algunos estéis pensando en buscar alguna alternativa a vuestro contrato actual y que os permita ahorrar unos cuantos euros al mes.

Si este es tu caso, tengo una buena noticia para ti. Dependiendo del tipo de contrato que tengas actualmente, si tienes contratada una tarifa PVPC, entonces sí que vas a poder ahorrarte bastante dinero pasándote a una tarifa libre. Y si ni siquiera sabes lo que quieren decir estas siglas o que la tarifa sea libre, entonces en este artículo vamos a explicártelo todo de la manera más entendible que podamos.


Vamos a empezar el artículo por lo más básico, los consejos para averiguar cuál es tu distribuidora eléctrica, que es diferente a saber cuál es la comercializadora con la que tienes contratada la luz. Luego, te diremos cómo ver lo que estás gastando en todo momento, y a que puedas mirar en qué tipo de mercado estás, diciéndote qué quiere decir que sea tarifa regulada o libre. Por último, seguiremos con el resto de pasos para cambiar la tarifa eléctrica.

Primero tienes que saber cuál es tu distribuidora

Para empezar, debes saber que es posible que la empresa con la que hayas contratado la luz no sea realmente la que la distribuye. Una cosa son las distribuidoras y otra las comercializadoras. Es común que los clientes contratemos la luz con una comercializadora, pero luego quien nos la envíe y gestione sea la distribuidora con la que la comercializadora tenga un acuerdo.

En España, existen 625 comercializadoras de electricidad, y un total de 333 distribuidoras eléctricas. Las distribuidoras son las empresas que se encargan de hacer llegar la electricidad a zonas determinadas, las propietarias y responsables de la red eléctrica. Y por lo tanto, las comercializadoras sólo hacen de intermediarias con ofertas propias entre distribuidoras y clientes.

Lo importante que debes saber de todo esto es que para acceder a los datos de tu contador tendrás que entrar en la app de la distribuidora, por lo que el primer paso que debes dar es averiguar cuál de ellas es la que te sirve la energía. Es en sus apps en las que tendrás que acceder para obtener la información de tus gastos y consumos.

También tienes que saber que, pese al gran número de distribuidoras, al final la mayoría de clientes se los reparten entre cinco grandes distribuidoras, que son Endesa, Iberdrola, Unión Fenosa, E-Redes EDP y Viesgo. Arriba puedes ver un mapa ofrecido por la comercializadora Holaluz, donde se indica cómo se reparten el territorio nacional estas cinco distribuidoras. Aunque esto no asegura al 100% que vayas a tener la que aparece en tu territorio, sí que puede servirte como punto de partida.

Pero en cualquier caso, averiguar esto no es tan difícil como parece. En tu factura de la luz debería indicarte cuál es tu distribuidora, por lo que será suficiente con mirar la última que te haya llegado para poder saberlo, o bajar al cuarto de contadores para ver si en los contadores aparece el logo de alguna de ellas.

Revisa cuánto estás pagando

La información es poder, y por eso el siguiente paso lógico es saber cuánto estás pagando actualmente y cuándo estás pagando más. Cuando sepas qué distribuidora le sirve la luz a tu comercializadora, podrás registrarte en la web de esta distribuidora para mirar desde ella o desde su app tus datos de consumo. Estas son las páginas de las cinco principales distribuidoras:


Endesa Distribución: Para registrarte, necesitas tu nombre y apellidos, tu documento de identidad o pasaporte escaneado para subirlo, un correo electrónico de contacto, tu número de móvil y tu dirección. Luego, puedes consultar tu consumo y tu tarifa desde su app oficial de e-distribución, disponible en Google Play para Android y en la App Store para iOS.
Iberdrola Distribución: Para registrarte, necesitas el código CUPS que encontrarás en tu factura de la luz, un correo electrónico de contacto y tu número de móvil. Luego, puedes consultar tu consumo y tu tarifa desde su app oficial de i-DE, disponible en Google Play para Android y en la App Store para iOS.
Unión Fenosa Distribución: Para registrarte, necesitas tu nombre y apellidos, tu documento de identidad o pasaporte y un correo electrónico de contacto. Luego, puedes consultar tu consumo y tu tarifa desde su app oficial de Naturgy Clientes, disponible en Google Play para Android y en la App Store para iOS.
E-Redes EDP Distribución: Para registrarte, necesitas el código CUPS que encontrarás en tu factura de la luz, tu documento de identidad o pasaporte, un correo electrónico de contacto y tu número de móvil. Luego, puedes consultar tu consumo y tu tarifa desde su app oficial de EDP Clientes, disponible en Google Play para Android y en la App Store para iOS.
Viesgo Distribución: Para registrarte, necesitas tu documento de identidad o pasaporte y un correo electrónico de contacto. Luego, puedes consultar tu consumo y tu tarifa desde su app oficial de Viesgo, disponible en Google Play para Android y en la App Store para iOS.

En la mayoría de los casos, podrás registrarte también desde las apps móviles, pero para facilitártelo un poco, en el nombre de cada distribuidora tienes un enlace a sus webs. Luego, te dejaremos indicados los datos que necesitas para registrarte, y al final de cada punto tendrás los enlaces a sus aplicaciones móviles para que puedas descargarlas, identificarte, y consultar desde ellas tu consumo eléctrico.

Cada una de estas aplicaciones tiene una interfaz y secciones diferentes. Pero en general, en todas ellas deberías poder ver el historial de tu consumo eléctrico, pudiendo averiguar los momentos en los que más energía has consumido. Si tienes un contador inteligente instalado en tu finca, también podrás ver el consumo en tiempo real, e incluso deberías poder cambiar tu potencia contratada directamente desde la web.

Mira cuánto estás pagando por la luz

Una vez puedas averiguar en la app de tu distribuidora cuánto estás consumiendo en tiempo real o a lo largo del día, puedes averiguar cuánto estás pagando en ese momento Es verdad que también puedes consultarlo en la factura de la luz, pero poder hacerlo online te da más accesibilidad y menos dependencia.

Para saber el consumo, tendrás que multiplicar tu dato de kW de consumo por el precio que tiene cada unidad en el momento en el que las consumes. Esto es lo que suele hacerse en la mayoría de tarifas, excepto que tengas contratada una fija o plana, que no es algo habitual.

Si tu distribuidora o comercializadora te ofrece algún servicio para saber lo que pagas en tiempo real, no vas a necesitar nada. Pero si no encuentras estos datos, la aplicación de la Red Eléctrica de España te ofrecerá los precios en cada momento desde su aplicación móvil redOS, que está disponible en Google Play para Android, y en la App Store para iOS. También puedes mirarlo desde la web oficial.

Dentro de la app, en la sección de Consumidor podrás saber el precio del kWh, que es el coste actual de la electricidad. Con este dato, sólo tendrás que mirar el consumo en tiempo real que te está dando la app de la distribuidora, y multiplicándolos podrás saber cuánto estás pagando cada hora de forma constante. Sólo ten en cuenta que el precio es orientativo, ya que el consumo fluctúa continuamente e influyen otros factores.

El precio que se te ofrece en la app es una aproximación, ya que en tu casa estás variando el consumo de forma constante dependiendo de los electrodomésticos conectados y del consumo de cada uno. En el precio también influyen otros factores, como la potencia contratada y los peajes. Sin embargo, con estos pasos y datos que te ofrecen las herramientas que te hemos dicho, podrás tener unos datos bastante aproximados con los que estar informado.

Mira en qué mercado estás

Pero el que realmente es el paso más importante para saber hasta dónde y cuánto puedes ahorrar es saber si tienes contratada la electricidad con una tarifa regulada o PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), o en el mercado libre. En la tarifa regulada, los precios varían dependiendo de la oferta y demanda existente en el mercado eléctrico, mientras que en el mercado libre, cada comercializadora va a ofrecerte sus propios precios.

¿Y todo esto qué quiere decir? Todos los precios disparatadamente altos que sueles ver en las noticias son siempre de la tarifa regulada. Antes de toda esta locura, podía ser económico el que cada día se estipulasen los precios dependiendo de la oferta y la demanda. Pero hoy en día, las tarifas con precios fijados del mercado libre suelen ser siempre los más económicos.

Y la importancia por la que debes saber esto es porque si tienes tu electricidad contratada mediante una tarifa regulada vas a poder ahorrar mucho si te pasas a una tarifa del mercado libre, mientras que si ya estás en el mercado libre, hoy en día las diferencias ya no son tan sustanciales, aunque siempre puedes intentar encontrar algo mejor.

Cómo saber tu tipo de tarifa

El primer paso para saber tu tarifa es tener claro con qué empresa tienes contratada la luz, que es lo que te hemos dicho en el punto anterior. Este puede ser un primer paso para diferenciar tu tipo de tarifa, ya que casi todas las grandes eléctricas tienen comercializadoras en el mercado libre y el regulado, por lo que saber el nombre te puede servir. Por ejemplo, Endesa es “Endesa” en el mercado libre, y “Energía XXI” en el mercado regulado. Y lo mismo pasa con otras grandes empresas.

En esta imagen que te hemos puesto un poco más arriba, puedes ver las diferencias de nombres que tiene una misma empresa dependiendo de si tienen comercializadoras en el mercado libre o el regulado. Eso sí, debes saber que no todas las empresas hacen esto, pero es un primer paso para poder identificar tu tipo de tarifa.

El otro método es el de mirarlo directamente en tu factura de la luz. En ella, vas a tener un apartado que es el de los datos del contrato, y en él se te va a especificar si tienes la electricidad contratada en el mercado libre o el regulado.

Ahora toca comparar precios

Sabiendo qué tipo de tarifa tienes, y sabiendo lo que estás pagando, ahora ha llegado la hora de empezar a comparar precios. Porque no es sensato cambiar a la primera oferta que veas, siempre es bueno hacer una pequeña investigación y comparativa de lo que ofrecen el resto de comercializadoras.

Aquí, debes tener en cuenta una cosa. Si actualmente estás pagando una tarifa del mercado regulado, posiblemente en este momento estés pagando bastante más de lo que estarías pagando con solo pasarte a una tarifa del mercado libre. Si estás ya en el mercado libre, entonces tu precio posiblemente esté ya bastante ajustado, aunque siempre vas a tener margen para buscar algo que sea un poco mejor.

Aquí, tienes una amplia variedad de comparadores de precios de electricidad para que puedas ver la diferencia de lo que pagas con respecto a lo que están ofreciendo otras comercializadoras. Las mayores diferencias son siempre al pasar de la tarifa regulada a la libre, que es donde realmente te vas a ahorrar bastante dinero. Por decirte algunos, tienes el comparador de la OCU, el de la CNMC, y el de Simulador Factura Luz.

Posiblemente, uno de los mejores comparadores que puedes utilizar es el de la CNMC, ya que es uno de los más sencillos. La manera más extremadamente sencilla es mirar si tu factura de la luz tiene un código QR, ya que este código te llevará al comparador de la CNMC con todos tus datos rellenados, de forma que solo tengas que pulsar un botón y ver lo que pagas tú y el precio que podrías estar pagando con otras empresas.

Si no tienes este botón pero tampoco quieres rellenar a mano todos tus datos de electricidad, debes saber que en el comparador de la CNMC puedes usar un documento CSV que puedes descargarte desde la web de tu distribuidora eléctrica. Simplemente, regístrate en la web de tu distribuidora, y tras hacerlo mira tu historial de consumo del último año y descárgalo en este formato CSV, algo que casi todas te permitirán hacer.

Qué mirar antes de cambiar de compañía eléctrica

No te lances de cabeza a la tarifa más barata que veas, porque antes de tomar esta decisión de cambiar hay algunas cosas que debes tener en cuenta y revisar a modo de precaución. Ya sabes, para intentar evitar algunas de esas “trampas” que pueden esconderse detrás de un precio. Por eso, aquí te dejamos una pequeña lista de cosas a tener en cuenta y mirar de cada nueva oferta que vayas a considerar.


La permanencia: En un mercado tan poco estable hoy en día como el eléctrico, es importante intentar evitar que un nuevo contrate te ate demasiado tiempo a una comercializadora. Hay muy buenas ofertas en el mercado libre que no tienen permanencia, e incluso en el caso de que sean un poco más caras que otras, siempre es bueno tener la tranquilidad de que si hay algo que no e gusta o suben el precio de repente puedas irte cuando quieras a otra.
Mantenimiento del precio: Más allá de la permanencia, también es interesante que miras si la comercializadora a la que le vas a contratar la electricidad tiene algún tipo de compromiso para mantener el precio, o si es uno que puede cambiar a los pocos meses. Lo más recomendable en momentos como este es intentar que se comprometan a mantener el precio durante el máximo tiempo posible, como uno o dos años.
Precio fijo o variable dependiendo de la hora: En términos generales, puedes encontrarte con que hay dos tipos de ofertas. Puede haber compañías que te ofrezcan una suerte de tarifa plana, mientras que otras pueden seguir ofreciendo tarifas nocturnas en las que durante el día el precio es algo superior. También hay variaciones de precio dependiendo de la hora, o sea que es importante fijarte en estas cosas y pensar en cómo utilizas la electricidad para contratar una tarifa que se adapte a ti o tener la información suficiente para adaptarte tú a ella de forma cómoda.
Cuidado con los costes extra: Aunque no suelen obligarte a contratarlo, puede haber empresas que te ofrezcan contratar un mantenimiento u otro tipo de añadidos. No suelen ser muy caros, de 3 a 5 euros al mes, pero es importante intentar no caer en estos pequeños añadidos. El consejo general es intentar contratar tu tarifa sin ningún extra por mucho que te lo ofrezcan. Si más adelante ves que te hace falta, entonces siempre tendrás tiempo a contratarlo. Pero por defecto, lo mejor es no contratar extras.
Bono social: Si tienes contratada una tarifa regulada, hay algunos casos en los que se suele ofrecer un bono social que te ayude a ahorrar un pico. Aquí, también es importante informarte sobre este tipo de bonos, y si tienes contratada una de estas tarifas debes mirar los que tienen y si te lo han aplicado correctamente.
La potencia es muy importante: Cuando contratas una tarifa de electricidad, el coste que te cobren será en función a la potencia que tengas contratada. Por eso, cuando vayas a contratar una tarifa debes tener este precio por potencia en mente, porque a veces puede haber algunas eléctricas que te ofrezcan un precio por consumo barato, pero luego el coste de por potencia sea alto. Suma siempre ambas cosas para obtener un precio total.

Puedes considerar bajar la potencia contratada

Y ya que hemos terminado el anterior punto hablando de la potencia contratada, debes saber que a veces, para ahorrar, puede ser suficiente con reducir tu potencia contratada con tu empresa comercializadora actual. Si estás en el mercado regulado, cambiarte al libre te va a salir siempre mejor en los tiempos actuales. Sin embargo, tanto en el libre como en el regulado, bajar tu potencia contratada siempre te va a ayudar a ahorrar un pequeño pico.

Aquí, lo ideal es que monitorices tu consumo eléctrico con las herramientas que te hemos dado un poco más arriba. A la hora de analizar el consumo, busca tus picos de potencia utilizada. Imagínate que tienes contratada en tu casa una potencia de 5 kW, pero que luego revisando tu consumo te das cuenta de que nunca tienes un pico que pase de los 4,5 kW. Entonces, si bajas de 5 a 4,6 o 4,7 vas a tener potencia suficiente para tu día a día y te vas a ahorrar dinero.

Aquí, sin embargo, es aconsejable que pongas a prueba estos picos de potencia. Por ejemplo, prueba un día con encender a la vez el horno, tu aire acondicionado y otros electrodomésticos que consuman mucho y que puedas conectar a la vez en alguna ocasión de forma natural. Luego, mira el pico que puedas haber generado en la factura eléctrica, ya que no vas a querer contratar una potencia y luego tener un pico superior y que se te vaya la luz por no tener suficiente para todo.

Aquí, solo debes tener en cuenta que el cambio de potencia sueles tener que pagarlo. Puede haber promociones como la que hay actualmente, en la que de aquí a Mayo se te permiten dos bajadas de potencia gratis, pero en condiciones normales esto es algo que puedes tener que pagar. Es una manera en la que las comercializadoras se aseguran que no vayas cambiando la potencia cada mes.

Qué necesitas para cambiar de empresa eléctrica

Para cambiar tu contrato de la luz de una empresa a otra, solo tienes que realizar la solicitud para realizar un nuevo contrato a la comercializadora a la que te quieres pasar. Esta comercializadora se ocupará de todos los trámites, realizará el cambio, y no se te cortará la luz en ningún momento en tu casa. Por lo tanto, el proceso es muy sencillo, y solo tienes que ir a la web de la empresa que vas a contratar y rellenar una serie de datos.

Estos son los datos que se te van a pedir cuando realices el nuevo contrato, que podrá ser directamente desde la página web de la comercializadora que hayas elegido, y simplemente eligiendo allí la tarifa que quieres:


Código Universal del Punto de Suministro (CUPS): El CUPS es el identificador único que tiene tu casa dentro de la red eléctrica, su DNI. Por lo tanto, es uno de los datos más importantes que vas a necesitar a la hora de solicitar el nuevo contrato, y el que siempre te van a pedir. El CUPS lo vas a encontrar en las facturas que te emite tu compañía actual.
Nombre y apellidos del titular: Aunque a veces se te rellenará automáticamente al escribir el CUPS en la web de la empresa eléctrica que vas a contratar, también es posible que te soliciten esta información. Son los nombres y apellidos de la persona al nombre de la que va a ir el contrato, y la que lo va a pagar.
DNI del titular: Además del nombre y apellidos, posiblemente también se te pida el DNI del titular.
Datos de contacto del titular: Aunque a veces se te rellenará automáticamente al escribir el CUPS en la web de la empresa eléctrica que vas a contratar, también es posible que te soliciten esta información. Serán datos de contacto como tu número de teléfono.
Dirección postal: Aunque a veces se te rellenará automáticamente al escribir el CUPS en la web de la empresa eléctrica que vas a contratar, también es posible que te soliciten esta información. Es la dirección del domicilio en el que quieres contratar la luz.
Número de cuenta bancario para la domiciliación: Junto al CUPS, este es el otro dato más importante a la hora de realizar el contrato. Tienes que poner el número de cuenta del que quieres que cobren cada mes el precio del contrato de la luz.
Certificado de instalación eléctrica: Este es un certificado que no siempre te piden, pero que puede que sí te pidan cuando estés en una vivienda nueva en la que contratarás la luz por primera vez.

Tal y como te hemos dicho, la empresa con la que has realizado el nuevo contrato se encargará de todos los trámites, los gastos son normalmente gratuitos, y en ningún momento vas a quedarte sin electricidad durante el cambio de empresa. Este cambio debería tardar menos de 15 días desde que pides el alta con la nueva comercializadora.


La noticia

Cambiar tu tarifa de luz: qué mirar, cómo comparar y qué necesitas para cambiar y pagar menos

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Yúbal Fernández

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