EEUU quiere asegurarse de que la ofensiva económica que ha activado contra Moscú junto al resto de sus aliados, incluida la UE, no tiene fisuras. Tampoco en el mercado de las divisas digitales. Ante el temor de que Rusia pueda utilizar las criptomonedas para burlar las sanciones, su Departamento del Tesoro ha decidido mover ficha y recordar tanto a sus ciudadanos como a los negocios que facilitan el intercambio en criptodivisas que también deben cumplir con los vetos.

Su Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) emitió ayer una guía que recalca que los ciudadanos y empresas de activos digitales de EEUU “deben permanecer atentos a los intentos de eludir las regulaciones” y su obligación de adoptar medidas para evitar “transacciones prohibidas”. No es el primer movimiento que se da en esa dirección. Hace unos días, FinCEN, otro organismo del Departamento del Tesoro, recordó a las entidades financieras que tienen que informar de cualquier movimiento que pueda indicar una maniobra de Rusia para evadir las sanciones.

El debate del control, sobre la mesa

El toque de atención de la Ofac llega después de que los legisladores de EEUU y Europa hayan mostrado sus dudas sobre el nivel de cumplimiento de las empresas de activos digitales e incluso de plataformas como Coinbase o Binance. A principios de mes un grupo de senadores estadounidenses del Partido Demócrata ya insistió al Tesoro para que adoptase medidas y cuestionaban la propia capacidad de la Ofac para vigilar y garantizar el cumplimiento de las sanciones a Rusia.

Desde la otra parte, se aprecia un esfuerzo por eludir esa imagen. Coinbase publicó el lunes un artículo firmado por su director jurídico en el que desgrana sus controles e incluso asegura que ya ha bloqueado más de 25.000 direcciones relacionadas con personas o entidades rusas que, cree, están involucradas en actividades ilícitas. Gemini o Blockchain Association insisten en un mensaje similar. El colectivo asegura que la mayoría de las empresas incorpora ya “sistemas sólidos”.

Aunque las autoridades de EEUU no creen que las criptomonedas permitan a Rusia eludir por completo las sanciones impuestas desde Occidente, han decidido reforzar sus esfuerzos en esa área para limitar su impacto. El papel de las criptodivisas como potencial escapatoria para el Kremlin está de hecho en el punto de mira desde el inicio de la guerra. Otros países, como Irán o Corea del Norte, se han aprovechado ya de las divisas virtuales para mitigar el alcance de las sanciones. Los datos de Chainalysis señalan que Rusia ocupa el puesto 18 a nivel global en adopción de criptomonedas, que según Bloomberg suman en el país un valor mínimo 214.000 millones de dólares.

Sanciones como las aplicadas a Rusia o en su día a Irán o Corea del Norte presionan a un país a través de sus finanzas. Para que funcionen bien uno de sus pilares clave es el sistema financiero y los bancos, que se encargan de analizar los movimientos de capital. Por sus características, las criptomonedas complican esa supervisión. ¿Significa eso que pueden permitir a Moscú saltarse todos los vetos? No exactamente. El Consejo de Seguridad Nacional de EEUU ya ha reconocido que la “escala” que necesitaría el Kremlin para algo así hace de los activos digitales un recurso “ineficaz” e incluso el fundador de Binance aseguró que el volumen de transacciones es todavía demasiado pequeño. Eso no quita que EEUU quiera mantener la alerta también en ese frente.

Más allá de Ucrania y a modo de telón de fondo, como apunta el profesor Enrique Dans, está el replanteamiento de la propia neutralidad de las criptomonedas, un proceso que se inició ya a medida que los activos digitales ganaban peso y popularidad y captaron la atención de los reguladores.

imagen de portada | Michael Förtsch (Unsplash)


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EEUU no quiere que las criptomonedas sean la “puerta de atrás” para que Rusia burle las sanciones. Y acaba de advertírselo a sus propias empresas

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Xataka

por
Carlos Prego

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