Si uno oye o lee la palabra mainframe se imagina uno de aquellos monstruos que en los años 60 ocupaban habitaciones enteras y se instalaban en bancos,  aseguradoras o en instalaciones militares. Aquel mundo en blanco y negro evolucionó, y aunque ya no se habla (apenas) de mainframes, su uso está más extendido de lo que parece. IBM acaba de demostrarlo con el lanzamiento de su último mainframe, el IBM z16.

IBM jamás ha dejado de apostar por los mainframes. Estas máquinas fueron parte integral del crecimiento de la empresa durante la segunda mitad del siglo XX, pero poco a poco irían perdiendo protagonismo frente a otras alternativas.

Sin embargo en IBM han seguido manteniendo esa línea de productos: hablábamos del z13 en 2015 y a esta generación le han seguido el z14 (2017), z15 (2019) y ahora este z16. La estrella de este nuevo ‘maquinón’ —nunca mejor dicho— es el procesador IBM Telum, lanzado el pasado verano y que ha sido optimizado para la ejecución de cargas de trabajo masivas. 

Los mainframes en la era de la nube. Estas máquinas acabaron quedando relegadas a un segundo plano con la llegada por un lado de los supercomputadores —perfectos para resolución de problemas científicos y de ingeniería— y sobre todo de los servidores, esos “PCs supervitaminados” que gozaban de la capacidad de poder trabajar unidos y de una escalabilidad envidiable.

Y luego, claro, llegó la nube, que permitió que la mayoría de empresas no necesitaran un mainframe como tal: podían tener a su disposición una especie de mainframe virtual y que podían escalar dinámicamente en base a la demanda de recursos de sus clientes. Hubo otro problema más: los mainframes que daban servicio a “terminales tontos” quedaron en desuso porque salía más a cuenta comprar un PC o portátil, así que el papel de estas grandes máquinas se fue reduciendo.

Pero no murieron, qué va. Los mainframes son muy buenos en una cosa: el procesamiento de transacciones. Eso es importante en el mundo financiero y logístico, y los mainframes le resolvían muy bien la papeleta a bancos, aerolíneas (para reservas de vuelos) o cualquier empresa con grandes inventarios que había que actualizar.

Aunque los mainframes como máquinas no representan apenas ingresos para IBM (eran un 3% del total en 2010), donde IBM sí gana mucho (muchísimo) dinero es en los servicios asociados a esas máquinas: según el analista A. M. Sacconagui, los mainframes acaban generando el 35% de los beneficios de IBM.

Ric Lewis, responsable de estos sistemas en IBM, lo dejaba también claro: “Hubo un tiempo en que la gente decía que todo iba a acabar en la nube, y creo que lo que se está viendo más recientemente es que la gente dándose cuenta de que los datos están en todas partes. No todo va a estar en la nube. Y realmente la evolución de todo el panorama informático es más hacia la infraestructura especializada”.

De las tarjetas perforadas a la inteligencia artificial. En 1960 el IBM 7090 del Lawrence Livermore National Laboratory era un prodigio de la computación, pero para programarlo no usabas ratón y teclado, sino tarjetas perforadas. Poco después llegarían los programadores de COBOL y Fortran para estas plataformas, que fueron desapareciendo a pesar de que la demanda de estos profesionales existe aún. Ha llovido mucho desde entonces, y el IBM z16 ha sabido aprovechar esa evolución y ahora cuenta con un aliado importante: la inteligencia artificial.

Así lo indican los responsables de IBM, que afirman que gracias a su procesador IBM Telum con un acelerador de inteligencia artificial es posible analizar transacciones en tiempo real, algo clave para gestionar “cargas de trabajo críticas como transacciones con tarjetas de crédito, de sanidad o financieras”.

Esto se usa más de lo que parece. Según IBM, los mainframes siguen siendo claves en entornos de nube híbrida que mezclan esas plataformas en la nube con estos mainframes. Esos entornos son “valorados” —no dicen utilizados, pero parece ser lo mismo— por dos tercios de la lista Fortune 100, 45 de los 50 mayores bancos del mundo, 8 de las 10 aseguradoras más importantes, 7 de las 10 cadenas comerciales más grandes del mundo y 8 de las 10 mayores telcos del planeta.

De hecho un estudio reciente (encargado por IBM) reveló que la familia IBM zSystems ejecuta “el 70% de las transacciones globales”, y hay un apartado especialmente notable en el que este mainframe quiere ayudar: la lucha contra el fraude para reducir pérdidas en todo tipo de transacciones económicas. Parece que el IBM z16 es por tanto una propuesta interesante para estos ámbitos.


La noticia

El IBM z16 es la prueba de que los mainframes no estaban muertos. Solo estaban de parranda

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Xataka

por
Javier Pastor

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