Hacemos muchísimos más pedidos de comida a domicilio entresemana que antes de que estallase la pandemia y el principal motor de esta transformación es la expansión del teletrabajo… ¿pero se puede decir que el delivery ha desatado una revolución y que está llamado a competir con la comida que cocinamos en casa de lunes a viernes?

Según el INE, todo parece indicar que más del 80% de la población activa no trabajó ningún día desde casa el año pasado y, según el Gastrómetro de JustEat, solo el 6% de sus usuarios vio el teletrabajo en 2021 como el motivo ideal para hacer un pedido de comida a domicilio.


Al mismo tiempo, el trabajo en remoto no ha hecho que los pedidos de diario y entresemana puedan competir ni remotamente con los del fin de semana en las grandes plataformas, donde, por cierto, según datos de Just Eat o Uber Eats, los platos más populares siguen siendo las hamburguesas, la pizza, los kebabs o la cocina china.

Restaurantes de diario

Carmen López, directora de Business Intelligence de Just Eat en España, recuerda que, en su aplicación, “los restaurantes de comida diaria han pasado de representar el 10% al 15%”. Estos establecimientos son los que deberían responder con sus menús del día a las demandas de los profesionales y las familias que ahora pasan más tiempo en casa entresemana y no quieren recurrir a la comida rápida.

Pablo Samaranch, CEO de ApetEat, la nueva plataforma española de entrega de comidas para empresas que opera en Madrid y Barcelona, confirma que “entre los usuarios el menú completo (compuesto de un entrante, un plato principal, postre y pan) sigue siendo el más solicitado (60%)”.

Aunque la llegada de restaurantes de diario a las grandes aplicaciones de comida a domicilio hubiera sido espectacular, que no lo parece, tampoco se podría saber con seguridad cuántos van a seguir apostando por los envíos a domicilio cuando concluyan sus limitaciones de aforo y se reduzca el teletrabajo. Si sirven de guía los últimos dos años, el teletrabajo se debilita claramente cada vez que se enfría la sensación de peligro pandémico.

Según el INE, los que no trabajaron ningún día desde casa aumentaron en el segundo trimestre de 2021 en casi 800.000 personas. Y el CEO de ApetEat recuerda que “los pedidos de teletrabajadores alcanzaron el 30%, su punto máximo, durante el primer trimestre de 2021, y a lo largo del año la demanda también se estabilizó, sobre todo después del verano y durante el último trimestre del año, que es cuando el peso pasó a ser del 20%”. Ahora, en enero, añade, “debido a las medidas que están tomando las empresas tras la gran incidencia provocada por la variante ómicron, los pedidos a casa han vuelto a superar el 25%”.

Desde luego, todos estos números no indican en absoluto la revolución sideral que tantas veces se anuncia… ¿pero significan entonces que el teletrabajo no ha sido más que una nota al pie en los pedidos de comida a domicilio? No, tampoco es eso.

Revolución no es lo mismo que transformación

Courtney Tims, directora de Uber Eats en España, apunta, en este sentido, que su multinacional “generó 12.800 millones de dólares en el tercer trimestre de 2021, lo que representa un incremento del 46% respecto al tercer trimestre de 2020”. Además, según los datos del Gastrobarómetro de Just Eat, el teletrabajo se sitúa en España como el tercer motivo ideal para pedir comida a domicilio, al mismo nivel que los eventos deportivos, y después de categorías tan generalistas como ‘socializar con amigos’ y ‘ver la tele’.

Al mismo tiempo, según Carmen López, directiva de Just Eat en España, el peso de los pedidos entresemana ha despegado un 22% con respecto al dato antes de la pandemia y los desayunos se han ‘disparado’ en más del 450% en 2021. Y merece la pena recordar que esto no incluye ni los pedidos telefónicos que mucha gente hace a los restaurantes ni tampoco el take-away para comer en casa.

De todos modos, sigue López, “la comida de diario se ha incrementado hasta llegar a duplicar su volumen en total de nuestra plataforma”. Una de las razones por las que los pedidos de entresemana siguen siendo muy inferiores a los del fin de semana es que estos últimos también han aumentado en los últimos dos años.

Han cambiado las reglas del juego

Otra muestra de que el teletrabajo está alterando las reglas del juego en la comida a domicilio es que ha crecido la demanda de comida saludable, que se han multiplicado las incorporaciones de chefs de prestigio a las aplicaciones de comida a domicilio, que otros chefs han llegado a crear plataformas de ‘cocinas virtuales’ (establecimientos exclusivos para el delivery) y que el rango de edad de los 18 a los 33 años hace tiempo que ya no domina los pedidos.

Según el Gastrobarómetro, el colectivo de entre 33 y 55 años representa la mitad de los pedidos, frente al 38% que concentran los jóvenes de 18 a 33 años. El Gastrobarómetro también indica que “la comida vegetariana y vegana han experimentado en el último año un notable incremento de la demanda, del 50% y 80%” y, según Pablo Samaranch, en ApetEat, “la demanda de nuevos menús en los que se incluyen superalimentos o platos en tendencia como los bowls y los pokes han ido ganando peso hasta alcanzar casi el 20%”.

Los mayores de 33 años desplazan a los jóvenes en la comida a domicilio

Al mismo tiempo, Dani García ha desplegado una red multimarca de restaurantes y ‘cocinas virtuales’, ayudado por un fondo de capital riesgo. Se llama La Gran Familia Mediterránea y está especializada en alimentos de gama media alta. Just Eat, se han unido, en los últimos meses, Ramón Freixa y Paco Roncero con Cuatromanos, Martin Berasategui, Dani García o Punto Mx.

El impulso del trabajo en remoto también se está dejando sentir en la intensidad de la demanda de unos días frente a otros. Samaranch, de ApetEat, recuerda que “antes de la pandemia, el lunes era el día con mayor demanda de la semana. Sin embargo, ahora el martes se ha convertido en el día en el que se realizan más pedidos (un 10% más que los lunes)”.

Esta novedad, sigue, “se produce principalmente porque muchos de nuestros usuarios teletrabajan los lunes mientras que los martes acuden a sus oficinas. En cuanto al resto de días, la demanda se mantiene más estable los miércoles y jueves, estando incluso por encima del lunes en el último trimestre. La demanda los viernes sigue siendo la más baja lo cual se debe a la jornada intensiva, muchos de nuestros usuarios aprovechan esta jornada para comer fuera”.

Los gigantes tienen que adaptarse

Ante toda esta gran transformación, Beltrán de Soto, director de marketing e innovación de Restalia Holding (Cien Montaditos, The Good Burger o Panther Organic Coffee), reconoce que ellos han creado una división entera de delivery que ya ha testado con drones las entregas de pedidos en el casco urbano, el 73% de sus locales en España ofrecen la opción de entrega a domicilio y que apostaron por las entregas a domicilio durante lo peor de la pandemia con un plan propio para sus franquiciados.

En Wetaca, han vivido su propia locura, y eso que supuestamente estaban bien posicionados para lo que ha ocurrido, porque nacieron hace más de cinco años como una startup de envío de táperes de comida a domicilio. Nadie está preparado, sin embargo, para que sus pedidos medios semanales casi se dupliquen en dos años, desde finales de 2019 hasta finales de 2021. Y, por eso, 2021 fue también un año de cambios para ellos: contrataron personal, ampliaron las instalaciones, que ahora podrían servir hasta 10.000 pedidos semanales, y hasta reformaron su modelo de negocio, que apuesta desde entonces por la suscripción.

En ApetEat, advierte su CEO, “hemos tenido que transformar nuestra página web por completo para adaptarnos a esta nueva realidad”. El gran cambio, sigue, “ha consistido en permitir a nuestros clientes realizar sus pedidos no sólo a su oficina, sino también a su casa. De esta manera, tendrán siempre dos direcciones de entrega disponible, la habitual que en nuestro caso es la oficina, y la de su casa para los días en los que teletrabaje, además si el usuario ya sabe que días va a teletrabajar y que días va a estar en la oficina podrá dejar planificado su pedido para toda la semana”.

Las grandes aplicaciones de comida a domicilio también han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos, pero no tanto por el teletrabajo sino por la evolución de las preferencias del consumidor que ha acelerado exponencialmente la crisis pandémica.
Así, por ejemplo, Courtney Tims, directora de Uber Eats en España, admite que han “lanzado nuevas funcionalidades para mejorar nuestra aplicación, como Pick Up and Go, que ofrece a los usuarios la posibilidad de hacer pedidos y recogerlos durante su viaje en Uber; Multi-Cesta, que permite crear, gestionar y pagar varias cestas de la compra dentro de la aplicación de manera simultánea; Pedidos anticipados, para realizar un pedido antes de que abra el propio restaurante y pasar a recogerlo justo a la hora de apertura; y por último, el hub de ofertas, que agrupa todas las ofertas y descuentos disponibles”.

El trabajo desde casa no ha provocado una revolución, pero, como se ve, sí que ha sacudido un sector de millones de euros y miles de empleos en España. Queda por ver, eso sí, qué sucederá cuando concluya este periodo excepcional, cuando las empresas tengan que tomar decisiones a largo plazo sobre la presencialidad sin la amenaza de la próxima ola pandémica y las limitaciones de aforo cuando los temores a comer en los restaurantes sean cosa del pasado para muchas personas.


La noticia

La no revolución de la comida a domicilio: cómo la pandemia ha cambiado todo para que nada cambie

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Gonzalo Toca

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