Los jugadores más jóvenes no se acordarán (tampoco son el público objetivo de esta réplica, por otra parte), pero allá a finales de los ochenta, el mercado de microordenadores comenzaba a dar síntomas de agotamiento cuando los 8 bits no daban técnicamente ya más de sí. Los ordenadores de 16 bits -el siguiente escalafón evolutivo de los videojuegos- se percibieron entonces como un auténtico tifón tecnológico. El Commodore Amiga y el Atari ST, a menudo -pero no siempre- compartiendo catálogo y prestaciones gráficas, llegaron como una revolución visual y sonora de lo que habíamos visto en Commodore, MSX, Amstrad, Spectrum y demás.

The A500 Mini es la réplica en formato reducido de un nuevo microordenador de los ochenta por parte de Retro Games (en este caso, el Amiga 500), después de los excelentes resultados obtenidos con sus versiones listas para jugar de ordenadores clásicos como el Commodore 64 (en formato tanto Mini como a escala 1:1) o el Vic20. El A500 Mini comparte muchas de sus virtudes y casi ninguno de los problemas de todos sus predecesores, en un paso más en la evolución de estos dispositivos para nostálgicos, que han llegado a un nivel de sencillez y comodidad muy atractivos. Hemos probado The A500 Mini y estas son nuestras impresiones.

The A500 Mini, especificaciones técnicas

características

TAMAÑO

25,4 x 17,78 x 7,62 cm

RESOLUCIÓN

720p a 50/60Hz

controladores

Ratón USB (Tank Mouse)

Pad USB (CD32 pad)

procesador

All Winner H6 ARM

memoria

512mb RAM DDR3

Puertos

3 x USB 2.0

1 x HDMI

1x USB-C (para enchufar a corriente)

PRECIO

129,95 euros

Por qué el Amiga 500

El Amiga 500 fue, después del triunfal éxito de Commodore 64, la apuesta de la compañía norteamericana por un ordenador asequible pero potente. Tenía la misma potencia que el extraordinario Amiga 1000 -con su Motorola 68000 como entrañas de la bestia- pero la carcasa era más reducida, lo que permitía que su precio fuera más asequible, lo que lo hizo más popular. Commodore lo presentó en 1987 junto al aún más ambicioso y mucho más potente Amiga 2000.

Amiga 500 era la conjunción perfecta de ordenador doméstico y asequible y opciones profesionales que lo convertían en un genuino aparato con el que se podía trabajar. Por eso se vendía, como el Commodore 64, en tiendas de todo tipo, y a diferencia de este último, llegó a vender de forma extraordinaria en Europa (la zona triunfal del C64 fue Estados Unidos), lo que llevó a la creación de una versión revisada, el Amiga 500 Plus. Y donde destacaron todos estos modelos fue en los juegos, espectaculares aventuras de colorido y sonido de otro mundo, en tiempos en los que los PC aún iban por detrás en este aspecto.

Amiga 500 era la conjunción perfecta de ordenador doméstico y asequible y opciones profesionales

Amiga 500 era la conjunción perfecta de ordenador doméstico y asequible y opciones profesionales

Por eso, este The A500 Mini llega con 25 juegos preinstalados. Son los siguientes:

Alien Breed 3D
Alien Breed: Special Edition 92
Another World
Arcade Pool
ATR: All Terrain Racing
Battle Chess
Cadaver
California Games
Dragon’s Breath
F-16 Combat Pilot
Kick Off 2
Paradroid 90
Pinball Dreams
Project-X: Special Edition 93
Qwak
Simon the Sorcerer
Speedball 2: Brutal Deluxe
Stunt Car Racer
Super Cars II
The Chaos Engine
The Lost Patrol
The Sentinel
Titus the Fox
Worms: The Director’s Cut
Zool: Ninja Of The ”Nth” Dimension

Independientemente de la calidad de la réplica, de la que hablaremos ahora, conviene destacar lo notable de la selección de juegos, por encima de la que se hizo con el C64 Mini, lleno de juegos notables, pero también con mucho relleno. En esta selección hay clásicos indiscutibles como ‘The Chaos Engine’, varias entregas de ‘Worms’, ‘Alien Breed’, ‘Another World’ o ‘Speedball 2’ entre una larga lista de juegazos. Pero también hay rarezas imprescindibles como el insólito ‘The Sentinel’ -un prodigio de mundos poligonales en el top de los juegos imprescindibles de la época-, la chifladísima aventura ‘Cadaver’ o el memorable ajedrez violento de ‘Battle Chess’. Hay algún título de relleno, pero son los menos.

Y por supuesto, con solo 25 juegos incluidos, hay unas cuantas ausencias: el mítico ‘Cannon Fodder’, las aventuras gráficas de LucasArts, ‘Syndicate’, ‘Settlers’, ‘Dune II’, ‘Rainbow Island’, los juegos de Cinemaware, ‘Gods’, ‘Lemmings’, la trilogía de ‘Turrican’ y un largo etcétera. Pero esta selección es perfecta para abrir boca y, como veremos, las ausencias se pueden solucionar.

Una réplica en versión mini

No hay grandes novedades técnicas ni de funcionamiento de este The A500 Mini con respecto a las anteriores propuestas de Retro Games. Estamos ante una reducción del tamaño de la carcasa original, lo que hace que las teclas se conviertan en un mero adorno: más fácil de conservar si tienes problemas de espacio, pero no deja de ser un trasto sin ninguna utilidad más allá de alojar en su interior un puñado de ROMs. Eso sí, la miniaturización de la carcasa original es una virguería: especialmente los colores están muy conseguidos, y hay detalles deliciosos como la ranura para disquettes.

Más interesante es el hecho de que la caja incluya no solo un pad que se siente totalmente como uno de la época (es una réplica muy fiel al tacto del que acompañaba a la consola Amiga CD32), sino un ratón que permite jugar a títulos como ‘Simon the Sorcerer’ con total comodidad. Es indiscutible que en géneros como las aventuras gráficas, los juegos de estrategia (‘Last Patrol’) o los simuladores de vuelo (‘F-16 Combat Pilot’) el ratón es de indiscutible utilidad. Y huelga decir que a juegos como ‘Battle Chess’ se les multiplica la vida gracias al ratón: sería muy tedioso controlarlos con el pad.

Como siempre poco hay que comentar en cuanto a los menús y accesibilidad de los juegos: estos aparecen presentados con una descripción que da una idea bastante ajustada de lo que nos podemos encontrar en cada título, un esquema de control para cada uno de los juegos y un sistema de iconos que aclara cuántos jugadores permite y con qué controlador(es) se juega. Hay guardado de partidas en cualquier punto, filtros de pantalla imitando monitores de los ochenta y la posibilidad de puntuar los juegos para localizar a nuestros favoritos. Es decir, una versión mejorada y ajustada de la interfaz del The C64 a la que solo le falta, quizás, algún vídeo para cada uno de los juegos, para obtener una impresión inmediata de cómo funcionan.

Todos los juegos funcionan de forma impecable, sin tirones ni problemas de respuesta de los mandos

Finalmente, el mejor comentario posible sobre la emulación de los juegos: no hay nada que comentar. Todos funcionan de forma impecable, sin tirones ni problemas de respuesta de los mandos. Son juegos de microordenadores de los ochenta, eso sí: lejos de la mágica accesibilidad de una NES, una Mega Drive o una Super NES. Títulos visualmente brillantes pero con mecánicas a las que a veces es complicado acostumbrarse, tal y como pasaba con los ordenadores de 8 bits o los PCs que arrancaban en MS-DOS. Pero son también historia del medio, rebosantes de fascinantes soluciones visuales y técnicas, y algunos con propuestas tan avanzadas como el mencionado ‘The Sentinel’.

Como comentábamos más arriba, estos juegos están lejos de cubrir el catálogo del Amiga 500. Por suerte, Retro Games sabe qué busca el usuario en sus artefactos, y su emulador está abierto para que introduzcamos (desde el punto de vista legal, solo puede hacerse si se poseen los juegos originales) ROMS de los juegos. No es un proceso tan sencillo como en el TheC64, donde simplemente un USB con las ROMS se leía y ejecutaba fácilmente, pero no tiene ninguna complicación, y solo se precisa un archivo descargable desde la web oficial de Retro Games y formatear el USB de determinada manera. Lo explican perfectamente nuestros compañeros de Vida Extra.

Algunos detalles: presentación y precio

Aunque desde luego no es la característica que inclina a favor o en contra en una compra como esta, es muy destacable la presentación del The A500 Mini, sin duda la más notable de todos los productos de Retro Games hasta ahora (aunque la caja de aires vintage de The C64 se queda muy cerca). Dentro de la pequeña caja de la consola hay embutidas dos cajas a su vez, una para el pad y otra con el ratón, diferenciadas con unos esquemáticos iconos de los controladores. El diseño en rojo y con el logo de Amiga bien visible redondea el conjunto.

Quizás el único pero es la ausencia de un adaptador de corriente con puerto USB-A que permita conectar la consola de inmediato, pero es un mal menor y todos tenemos en casa alguno de estos adaptadores. Por lo demás, la sensación agridulce de siempre: ¿habría sido más vistoso un teclado funcional como el del The C64? Sí, pero el precio se habría disparado y el uso que le habríamos dado a la consola habría sido prácticamente idéntico. Por suerte se le puede conectar cualquier teclado USB que vendrá de perlas con juegos como ‘Simon the Sorcerer’

129,95 euros es casi el doble de lo que costaba el The C64 Mini, pero The A500 Mini incluye un pad y un ratón

El precio por todo ello, en fin, no es especialmente económico: 129,95 euros es casi el doble de lo que costaba el The C64 Mini, y pese a que este incluye un pad y un ratón, y aquel solo un joystick (y de calidad muy mejorable, a diferencia de estos nuevos controladores), es una diferencia sustancial. De hecho, el precio de este The A500 Mini se acerca más a la del TheC64, que era ya a todos los efectos un emulador de Commodore 64 con un teclado que imitaba perfectamente el hardware original. Aún así, ¿sigue siendo un precio razonablemente asequible por 25 juegos clásicos y un empacado vistoso? Si te interesa la retroinformática, sin duda.

The A500 Mini: La opinión de Xataka

Posiblemente a estas alturas, y sabiendo que todo está donde tiene que estar (la calidad de los controladores, la precisión de la emulación, lo acertado del catálogo de juegos, la facilidad para incluir nuevos títulos), ya tienes una idea muy aproximada de lo que ofrece este The A500 Mini si probaste los anteriores productos de Retro Games. La decisión de acercarse a él dependerá en buena medida de tu interés por la retroinformática y la memorabilia de la época.

The A500 Mini carece de la vistosidad de una Evercade VS, que pese a emular juegos retro, tenía toda una parafernalia propia, con cartuchos independientes organizados por compañías y mandos de control actualizados. The A500 Mini es más bien un simpático viaje al pasado vía emulador, de precio atractivo y detalles muy interesantes (la exquisitez de la réplica, el ratón, la selección de juegos) que dan a esta propuesta de Retro Games un encanto muy especial.

Más información | Retro Games

El dispositivo ha sido cedido para la prueba por parte de Koch Media. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.


La noticia

The A500 Mini, análisis: la fiebre retro se propaga con una excelente réplica del Amiga de 16 bits de Commodore

fue publicada originalmente en

Xataka

por
John Tones

.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.