El pasado 24 de febrero Rusia iniciaba su invasión de Ucrania. Nada más enterarse, Fadey, un joven de 20 años, decidió huir a Polonia. Lo hizo antes de que las autoridades exigiesen que todos los hombres de entre 18 y 60 años se quedaran para defender el país.

En su huida el joven ucraniano se llevó un pequeño tesoro con él: una llave USB con el 40% de todo lo que había ahorrado. Apenas unos 2.0000 dólares que eso sí, se llevó en forma de bitcoins: hacerlo con dinero en metálico hubiera sido virtualmente ante la situación del país.

Una huida a toda prisa. Fadey —el joven se identificó con pseudónimo para proteger su identidad— explicaba en CNBC cómo para escapar primero usó 600 dólares de sus ahorros en bitcoin para pagar un autobús que le permitiera atravesar la frontera, y conseguir algo de comida y una cama en un hostel para él y su novia.

Aquella transacción fue clave porque pudo hacerla de forma casi inmediata. Dos horas después, Ucrania cerró sus fronteras a todos los hombres en edad de luchar.

Un pendrive que es un tesoro. Fadey se llevó con él una llave USB que contenía el 40% de sus ahorros de toda la vida, unos 2.000 dólares en bitcoin. Con ese pendrive y una contraseña podía contar con algunos recursos para sobrevivir. Como él explicaba, “podía escribir la frase de la contraseña en un papel y llevarla conmigo” para usarla con la llave cuando lo necesitara.

Bitcoin como recurso económico ante una guerra. Esta historia es un buen ejemplo de lo que bitcoin y otras criptomonedas pueden significar para los afectados por este tipo de escenario. El bitcoin es una criptodivisa “internacional”, no necesitas un banco para operar con ella y su acceso es sencillo siempre y cuando tengas la contraseña de tu monedero —sea digital o físico— y no la pierdas, algo que puede ser una verdadera tragedia.

De cajeros o transferencias, nada. Para Fadey esa decisión fue crítica: con la invasión en marcha, los cajeros automáticos rápidamente se quedaron sin efectivo y los que lo tenían permitían sacar tan solo 33 dólares por transacción. También se bloquearon las transferencias electrónicas entre bancos, y con una moneda que se depreció rápidamente, el escenario de uso de criptomonedas como bitcoin era claro.

El joven confesaba cómo a él por ejemplo le afectó no poder hacer transferencias de su dinero en su banco de Ucrania: sus fondos en la moneda fiat ucraniana —grivna— están bloqueados allí, pero al menos dispone de sus fondos en bitcoin en la llave USB y también algunos ahorros en Monero en el exchange Binance.

Ucrania bendice las criptomonedas. La validez de criptomonedas como bitcoin en este escenario ha hecho que la adopción de este sistema se impulse aún más en Ucrania, que ya era una de las jurisdicciones más progresistas en este sentido. Hace tan solo unos días los gobernantes ucranianos aprobaron una ley legalizando las criptomnedas.

Pagar con bitcoins “a lo Bizum” es posible. Aunque bitcoin no es ideal como moneda de cambio, mejoras como las que ofrece la red Lightning han permitido que se puedan hacer pagos y donaciones de forma rápida y barata. Aplicaciones mo´viles como la que se ofrece con el monedero Muun hacen que en esencia tengamos una especie de ‘Bizum de las criptomonedas’ que permite operar a los usuarios de forma sencilla.

Imagen | AP


La noticia

Un joven ucraniano quiso huir de la guerra con sus ahorros. Lo consiguió con una llave USB y 2.000 euros en bitcoin

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Javier Pastor

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