La huelga de transporte ya se deja notar. Especialmente en las industrias de alimentos perecederos. Tras varios días sin acercamientos y en los que se mantiene la huelga indefinida de los transportistas, ya hay problemas de suministros.


El origen. El pasado mes de diciembre, tras la amenaza de todo el sector de parar, Gobierno y transportistas llegaron a un acuerdo para levantar una huelga planteada para las fechas más delicadas de la Navidad. Tras conseguir avances históricos, como repercutir la subida de los precios del gasóleo en los contratos ya firmados, la huelga se levantó.

El pasado 2 de marzo, el Gobierno firmó el Real Decreto-Ley en el que se recogían estas medidas pero la subida desproporcionada de los combustibles en los últimos días ha vuelto a poner contra las cuerdas a un sector que en su 85% está formado por pequeñas empresas y autónomos. Un hecho más que ha motivado la convocatoria de “huelga indefinida” por la Plataforma de Defensa del Sector del Transporte de Mercancías.

Primeras consecuencias. Aunque la Plataforma de Defensa del Sector del Transporte de Mercancías no pertenece al Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) está demostrando su poder de convocatoria. La asociación representa a los pequeños camioneros y su paro ya se deja notar en algunos grandes mercados.

Desde ayer, la Federación Nacional de Industrias Lácteas ha confirmado que desde hoy, jueves 17 de marzo, “la mayor parte de la industria” paraliza su actividad. “Las fábricas han visto interrumpido el suministro de los insumos necesarios para la elaboración de productos lácteos y también el traslado del producto terminado a las cadenas de distribución, por lo que se ha anulado la capacidad de envasado y de almacenamiento y gestión de un alimento altamente perecedero y esencial para el consumo diario”, señalan en un comunicado. Es en los alimentos perecederos donde la huelga puede tener un mayor éxito a corto plazo.

No son los únicos. Al paro de parte de la industria láctea se suma el de la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa). Las asociaciones empresariales del gran consumo (ACES, AECOC, ANGED, ASEDAS y FIAB) han pedido al Gobierno que actúe en una situación que se está enconando y que está provocando algunos desabastecimientos en grandes centros logísticos.

Mercabadajoz ha reportado un descenso del 60% de los camioneros y algunos supermercados están teniendo problemas con el suministro de pescado. Este mismo problema están teniendo en Galicia, donde había menos clientes en las subastas y donde los envíos a Madrid y Barcelona son los que más problemas están teniendo. En Mercabarna también aseguran que ha habido un descenso del 25% en las verduras, además de un 50% en el pescado. Mercacordoba también está alertando de falta de pescado y asegura que sólo están recibiendo al 30% de los camioneros habituales.

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas también avisan de posible falta de stock. En Asturias, el metal para parcialmente y Femetal alerta de que la falta de materias primas puede provocar cierres totales a partir de la semana que viene. La industria de la automoción, que ya vivía una situación complicada por la falta de semiconductores, está viendo agravada su situación con la huelga de transportes.

La tormenta perfecta. Aunque, de momento, no hay un desabastecimiento generalizado de productos, la huelga de transportes ahonda en el problema inflacionario que está viviendo España. Hace una semana grandes colas en supermercados y gasolineras, ante una subida constante en el precio de la cesta de la compra. En febrero, los precios subieron un 7,6%, incluso antes de notar las consecuencias más duras de la guerra de Ucrania. Los problemas logísticos que se derivan de esta huelga de transportistas puede aumentar más los precios y la presión sobre los consumidores por acumular productos.

Un conflicto enconado. No hay luz al final del túnel para el conflicto. Al menos de momento. El Gobierno no considera a la Plataforma de Defensa del Sector del Transporte de Mercancías un interlocutor válido al no estar dentro de la CNTC. Éstos aseguran que la CNTC no representa al sector del transporte y que mantendrán la huelga hasta que se escuchen sus reivindicaciones, entre ellas pago a 30 días y un régimen sancionador para quienes lo incumplan o la imposibilidad de trabajar a pérdidas.

Las únicas declaraciones hasta el momento relativas al conflicto las ha hecho Raque Sánchez, ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, quien ha avisado de que se actuará con “mayor contundencia” contra los piquetes violentos. También ayer, el Gobierno se comprometió a una bajada en los precios de la gasolina, el gas y la electricidad, pero no será hasta final de mes cuando estas medidas se concreten.

Imagen: Paul White/AP


La noticia

Una tormenta perfecta en la cesta de la compra: la huelga del transporte suma desabastecimiento a la inflación

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Alberto de la Torre

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