El Nissan Leaf fue uno de los primeros coches eléctricos enfocado a todos los públicos y todo un éxito de ventas. Paradójicamente, Nissan todavía no tenía una estrategia de electrificación marcada para los próximos años. Hasta hoy. Finalmente, el fabricante japonés ha mostrado sus cartas y ha dado a conocer su gran plan para alcanzar el 50% de ventas de coches eléctricos en 2030. Un gran plan que pasa por una potente inversión de dos billones de yenes, unos 15.600 millones de euros, para los próximos 5 años.

Nissan pisa el acelerador con los coches eléctricos. Tras los Ariya o Qashqai, el fabricante explica que presentará hasta 23 nuevos modelos electrificados, incluyendo 15 nuevos 100% eléctricos.

Esta transición eléctrica también llegará acompañada de la producción de baterías de estado sólido a partir de 2028. Unas baterías que son el componente más importante de estos vehículos y cuyo coste de producción, para las actuales de Ion-Litio, esperan reducir hasta en un 65% para esa misma fecha.


Qué promete la ‘Nissan Ambition 2030’

El proyecto de ‘Nissan Ambition 2030’ detalla múltiples objetivos de cara al final de la década. Por esa fecha, Nissan planea que el 50% de sus ventas de coches a nivel global, a través de las marcas Nissan e Infiniti, sean electrificados. Si bien, en mercados concretos apuntan más alto.

En los próximos años Nissan presentará 20 nuevos modelos eléctricos o con e-Power y se marca unos objetivos más cercanos. En concreto, en 2026 espera que en Europa su venta de coches eléctricos o híbridos sea de más del 75%. Un porcentaje que baja en Japón, su país natal, a un 55%. En EE.UU, ese porcentaje se establece en un 40% de coches puramente eléctricos para 2030.

Aprovechando la ocasión, Nissan ha mostrado cuatro nuevos conceptos eléctricos, que previsiblemente serán la base de futuros nuevos modelos.

Tenemos el Nissan Max-Out, un convertible deportivo y descapotable con una estética bastante futurista; el Hang-Out, como SUV compacto y el Nissan Surf-Out, una pickup eléctrica.

Finalmente tenemos el Nissan Chill-Out, un crossover eléctrico con un marcado perfil aerodinámico y luces LED. De este concepto se explica que utilizará la misma arquitectura CMF-EV del Ariya 2022, aunque la compañía no ha anunciado más detalles sobre su potencia o autonomía.

El plan de Nissan para las baterías es reducir el coste de las de ion-litio en un 65% para 2028, gracias en parte a la eliminación del cobalto que es responsable de parte del precio.

Otro de los anuncios es la producción de baterías de estado sólido con tecnología propietaria para 2028. Nissan dispone ya de un plan piloto en su factoría de Yokohama y esperan ponerlo en marcha en 2024.

Un fabricante tan grande difícilmente podría abastecerse solo. Para ello explican que incrementarán sus alianzas con otras marcas para aumentar su capacidad de producción de baterías hasta los 52 GWh en 2026 y hasta los 130 GWh en 2030.

En Europa, la compañía tiene previsto ampliar sus instalaciones de reacondicionamiento de baterías, sin más detalles sobre dónde decidirá invertir estos recursos. En total, se espera que Nissan contrate durante esta década hasta 3.000 nuevos empleados en todo el mundo.

Nissan no se olvida de el coche autónomo, aunque aquí la estrategia se limita a asegurar que expandirán su tecnología ProPilot a 2,5 millones de vehículos en 2026 y que para 2030, todos sus nuevos coches vendrán con LIDAR instalado.


La noticia

El gran plan de Nissan para que el 50% de sus ventas sean coches eléctricos pasa por 15.600 millones de euros y baterías de estado sólido

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Enrique Pérez

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