Honor sigue sus andanzas en este mercado tan variado de móviles, y lo hace con intención de ser diferente, de llamar la atención. Al menos eso nos parece por ese módulo de cámaras que protagoniza la trasera de este móvil, aunque en el análisis del Honor 50 5G vamos a ir mucho más allá de ese singular diseño.

Se trata de un móvil de gama media con 5G, aunque alguna de sus especificaciones encajarían en gamas superiores. Un smartphone que representa el bastión de la marca en su gama media internacional y que, spoiler alert, sí tiene servicios de Google (por si había dudas).


Ficha técnica del Honor 50 5G

Honor 50 5G

Pantalla

OLED de 6,57 pulgadas
FullHD+ (2.400 x 1.080)
Refresco de 120Hz
Panel curvo

Procesador

Snapdragon 778G

RAM

8 GB/12 GB

Almacenamiento

128GB
256GB

Cámaras traseras

Principal: 108 megapíxeles f/1.9
Angular: 8 megapíxeles f/2.2
Profundidad: 2 megapíxeles
Macro: 2 megapíxeles

Cámara frontal

32 megapíxeles

Batería

4.300 mAh
Carga rápida de 66W

Sistema

Android 11
Magic UI 4.2

Conectividad

5G
WiFi 6
Bluetooth 5.2
GPS
USB tipo C

Dimensiones y peso

159,96 × 73,76 × 7,78 milímetros
175 gramos

Otros

Lector de huellas bajo la pantalla

Precio

Desde 480,14 euros

HONOR 50 Smartphone 5G cámara cuádruple 108 MP, Memoria 6GB+128G, Pantalla OLED 6.57″ 120Hz, Qualcomm SnapdragonTM 778G, Batería 4300mAh, Android 11 GMS, versión ES, Dual SIM, Emerald Green

Diseño: el paraíso de las líneas curvas

El Honor 50 encaja en los rasgos más de moda y frontalmente se mimetiza con aquéllos que han decidido colocar la cámara frontal en el centro de una pantalla curva. Una curvatura pronunciada que se nota a la vista y en el uso, y que hace que el frontal llegue a cortar la curvatura de la trasera, menos pronunciada.

Con ello tenemos un borde cómodo al agarre, que encaja una trasera con acabado en brillo pero sin esa purpurina de moda que hemos visto en las propuestas más llamativas y juveniles. Es una trasera que no resbala y que resiste bastante bien a las huellas, dando cierto toque de color aplicado con bastante sobriedad.

Lo que se distingue de muchos otros es el diseño de módulo de cámaras traseras, que adopta la forma que estrenaba en cierto modo el Huawei P50 de Schrödinger y que han seguido otros como el Huawei nova 9. Esto es, un gran círculo para la cámara principal con sensor de 108 megapíxeles y las tres secundarias (gran angular, profundidad y macro), que sobresalen bastante y puede tener algo de balanceo si lo usamos apoyado sobre una superficie (aunque se adjunta una funda que lo evita un poco).

Es un móvil voluminoso, aunque más compacto y ligero que otros, sin llegar a los “temibles” 200 gramos y quedando en 175 gramos

Es un móvil voluminoso per se, aunque tampoco destaca especialmente si lo comparamos con otros de diagonal similar y de hecho es incluso más compacto y ligero que otros, sin llegar a los “temibles” 200 gramos y quedando en 175 gramos. Es también relativamente estrecho y que al final, como decíamos, resulte cómodo, pero la delgadez y ligereza se pagan con la moneda del volumen y la capacidad de la batería, y no parece haber quedado mucho para ésta atendiendo a los 4.300 mAh de la misma.

Altura (milímetros)
Anchura (milímetros)
Grosor (milímetros)
Peso (gramos)
Pantalla (pulgadas)
Batería
Superficie (cm²)
Volumen (cm3)
Honor 50 5G
160
73,8
7,7
175
6,57
4.300
126,19
90,92
iPhone 13 Pro
146,7
71,5
7,65
204
6,1
N. d.
104,89
80,24
Samsung Galaxy S21
151,7
71,2
7,9
171
6,2
4.000
108,01
85,33
Realme GT
158,5
73,3
9,1
186,5
6,43
4.500
116,18
105,73
Xiaomi Mi 11 Utra
164,3
74,6
8,38
234
6,81
5.000
122,57
102,71
Sony Xperia 5 III
157
68
8,2
169
6,1
4.500
106,76
87,54
Huawei P40 Pro
158,2
72,6
8,95
209
6,58
4.200
114,85
102,79
OnePlus 9 Pro
163,2
73,6
8,7
197
6,7
4.500
120,12
104,5

Más allá de su módulo de cámaras, que sí resulta llamativo, el tono azul no deja de lado cierta discreción dentro del charol de rigor. Los botones físicos quedan en el lado derecho y la bandeja de la SIM se va junto al USB, ambos compartiendo el borde inferior con el único altavoz disponible para el audio multimedia.

Así, la construcción transmite confianza y el fabricante ha resuelto bien este aspecto, recurriendo al cristal y al aluminio como materiales, si bien la guinda hubiera sido que la trasera no fuese tan susceptible a la suciedad.

Pantalla: bien por el OLED y los 120 Hz, no tanto por la curva

La pantalla, como ese diseño que veíamos y alguna otra especificación, parece equivalente a lo que vimos en el Nova 9 de Huawei. Con ella tuvimos una buena visualización y la experiencia en el Honor 50 5G no ha sido inferior ni mucho menos, pero recordemos estos datos y hablemos con más detalle de la misma.

Son 6,57 pulgadas de pantalla OLED con una resolución de 1.080 x 2.340 píxeles, con lo que queda una densidad de 392 píxeles por pulgada. Pese a no ser una densidad y resolución llamativas, son suficientes para dar buena experiencia a nivel de nitidez, ayudada por una buena dosis de contraste que favorece la concreción de elementos.

El panel viene con la saturación algo alta, típico de esta tecnología (y probablemente bien acogido por una mayoría de usuarios), pero siempre podemos cambiarlo en los ajustes de pantalla, eligiendo el modo de color normal (menos saturado) y pudiendo ajustar además la temperatura (que viene algo fría de fábrica). Otro aspecto a elegir es la tasa de refresco, pudiendo elegir entre los 120 Hz (el máximo), los 60 Hz (el mínimo) o bien que el sistema la adapte automáticamente.

El ajuste automático es una manera cómoda de que las apps que exijan más refresco (normalmente juegos, y quizás requieran activar alguna opción interna) queden a 120 Hz ó 90 Hz mientras otras queden en 60 Hz, como ocurre con las de vídeo (por ejemplo, Netflix). Se nota la diferencia de fluidez entre 120 y 60 Hz, como es habitual, de modo que si se quiere el grado máximo de la misma tendremos que dejarlo en 120 Hz o bien en automático, de modo que así al menos pueda quedarse en 90 Hz.

El brillo máximo es más que suficiente, de hecho el brillo mínimo puede ser incluso un pelín alto con iluminación baja. El ajuste de brillo automático es algo lento en reaccionar a los cambios de iluminación en el entorno, pero prácticamente siempre llega a adaptarse bien y quizás sea algo a veces ni perceptible por el usuario.

No hemos echado en falta opciones de configuración, pudiendo “esconder” o no el círculo de la cámara frontal o personalizar otros aspectos además de los que hemos comentado. Pero seguimos dejando de ver sentido (más allá del estético) a la curvatura de la pantalla, sin haber experimentado toques accidentales con la base del pulgar pero complicando, por ejemplo, el llevar al principio de la reproducción un vídeo de YouTube (o cualquier interacción que exija llegar al borde de la pantalla) si llevamos la funda. Con el módulo de cámaras tan característico y una curvatura que hace años que dejó de ser novedosa, creemos que no haría falta esta especie de marca de la casa.

Al menos la sombra natural que produce la curvatura del cristal está bastante disimulada, cuesta verla (y esto no suele ser así).

Rendimiento: lo justo para un buen desempeño

El Snapdragon 778 5G es uno de los conocidos en la mesa de análisis de Xataka. Nos pareció más que suficiente en móviles como el Realme GT Master Edition o el Samsung Galaxy A52s 5G, y la experiencia con el Honor 50 está a la altura. En este caso, empatado con el de Samsung en cuanto a RAM (6 GB).

El punto de este SoC es, como muchos de la serie 700, rascar y acercar especificaciones de la 800 a móviles más modestos (y, por tanto, más económicos). Así, en el Honor 50 tendremos, además del 5G, Bluetooth 5.2 o la Wifi 6, por lo que a nivel de conectividad está al día.

Pese a ser justo en RAM, el móvil va fluido y no tiene problemas manifiestos de carga de elementos (multitarea, juegos, etc.) A nivel de temperatura, no hemos notado que ésta se incremente más de lo habitual, tanto a nivel de sensaciones como en cuestión de los valores que hemos visto con las apps.

Como es habitual, os ponemos a continuación los benchmarks habituales para que podáis consultarlos. Los podréis ver en la siguiente tabla con los de móviles de configuración pareja o cercana.

Honor 5 5G

Huawei nova 9

Samsung Galaxy A52s 5G

Realme GT Master Edition
Xiaomi 11 Lite 5G

PROCESADOR

Snapdragon 778G

Snapdragon 778G 4G

Snapdragon 778G

Snapdragon 778G

Snapdragon 780G

RAM

6 GB

8 GB

6 GB

8 GB

6 GB

GEEKBENCH 5 (SINGLE/MULTI)

789/2.910

789 / 2.968

686/2.479

788 / 2.759

1.771 / 2.909

3D MARK (SLING SHOT)

6.311

6.336

7.279

PCMARK WORK

11.818

9.559

12.416

12.697

10.743

Software: EMUI Magic UI vive, la lucha sigue

No, no nos hemos equivocado en el título de este apartado, aunque anticipamos cierta disculpa si resulta confuso. Pero el recuerdo de la capa de Huawei es algo más que un déjà vu persistente tanto a nivel de estética como en las opciones de menús y ajustes, como ya íbamos viendo en Magic UI en la Honor pre-independiente.

Recordar esto no es casualidad, porque nos sirve de introducción de lo que va a suponer el eje de la distinción en la experiencia de uso entre el Nova 9 y el Honor 50: como hemos dicho al principio, el móvil que nos ocupa en este análisis tiene servicios de Google, algo que por supuesto no es imprescindible para usar un móvil, pero que supone cierta comodidad a muchos usuarios en todo el mundo.

De este modo, hemos podido instalar las apps habituales sin echar nada en falta, pero lo importante en la base es que la capa sea completa, funcional y vaya fluida, que es el caso. Magic UI en su versión 4.2 provee de todo lo básico, con los justos añadidos propios (como los que hemos visto en los ajustes de pantalla), que da una muy buena experiencia por su estabilidad y fluidez.

El sistema viene de serie con alguna app propia que podemos eliminar, así como el set habitual de las de Google (que podremos deshabilitar). Salvo alguna excepción como las herramientas básicas, podremos eliminarlas para dejar únicamente lo que usemos.

Apps preinstaladas de inicio en el Honor 50 5G.

Eso sí, encontramos alguna carencia extraña dada la evolución natural de las capas de personalización y Android, como la ausencia de opciones en la multitarea. En el Honor 50 no es posible tener pantalla dividida de momento, por ejemplo.

La multitarea.

Tampoco encontramos el ya habitual modo juego, manteniendo el modo de bienestar digital y algunos gestos extra para accesibilidad que permiten personalizar un poco más la interacción. Pero en general no es de las capas más nutridas en añadidos, siendo más bien escueta en comparación a otras como MIUI.

A favor: esas estabilidad y fluidez que hemos comentado. No hay lag ni en animaciones ni transiciones y los 60 Hz (esa tasa de frecuencia que hemos tenido tantos años con fluidez correcta en muchos casos) no se hacen excesivamente pesados.

Biometría

En este smartphone disponemos de reconocimiento facial estándar y de lectura de huellas en la pantalla. Pese a que no hay un sistema avanzado, la lectura del rostro se produce con bastante efectividad y rapidez y normalmente será el método más rápido para el desbloqueo, aunque vayamos a desbloquear por huella.

Al lector de huellas le cuesta un poco, probablemente al ser exigente en cuanto a la superficie que apoyamos o a la inclinación. Funciona bien, pero no muy rápido y será menos cómodo que optar por el reconocimiento facial, si bien éste último no funcionará en la oscuridad.

Cámaras: hay que sacar más partido de un sensor de 108 megapíxeles

El sensor principal del Honor 50 tiene la resolución de moda en la nueva guerra de los megapíxeles, 108 de éstos, colocado en una de las grandes circunferencias del módulo de cámaras. Se acompaña de tres cámaras secundarias que quedan en la circunferencia inferior, viendo en total lo siguiente:


Cámara principal con sensor de 108 megapíxeles (1/1,52 pulgadas, píxeles de 0,7µm) con lente con apertura f/1.9.
Gran angular con sensor de 8 megapíxeles (120 grados de campo de visión) y lente con apertura f/2.2.
Macro con sensor de 2 megapíxeles.
Sensor de profundidad de 2 megapíxeles.
Cámara frontal con sensor de 32 megapíxeles (1/3,14 pulgadas) con apertura f/2.2.

App de cámara

La app de Magic UI mantiene estética y distribución en este Honor 50, con alguna novedad como el modo multigrabación. El modo automático dispara a 12 megapíxeles, mientras que para tener los 108 tendremos que colocar el de alta resolución.

El HDR sigue siendo un modo a parte que está en el cajón Más, donde está también el de alta resolución. Y dado que no pueden sacarse de ahí y ponerse en los modos principales, es un poco incómodo disparar con ellos.

En los ajustes vemos las opciones habituales, estando aquí la posibilidad de cambiar la resolución del vídeo (y no en la pantalla principal). El modo noche sí está entre los principales, pero sólo funciona con la cámara principal.

Aún con genética añeja, la app funciona bien, aunque nos exige estar estáticos al disparar una foto con media-baja luz como desde hace tantos años en la casa. Además, se sigue diferenciando entre modo apertura y modo retrato, cuando lo lógico sería unificarlo y si acaso dar alguna opción interna.

La app funciona bien, aunque algún cambio de modo es lento y parece que le falte algo de optimización. Quizás fuese éste un buen momento (el de intentar definirse como marca) para actualizarla y, de paso, renovarla por completo para que esté al día y pueda ser algo más práctica.

Cámaras traseras

El Honor 50 es algo menos todoterreno de lo que parece por especificaciones, viendo su mejor resultado de día y en abierto. El rango dinámico podría ser mayor, pero no está mal y de hecho es casi el mismo que el que se obtiene con los disparos en HDR.

Foto en automático (12 megapíxeles).

Hablando del HDR, si sumamos lo incómodo de activarlo con la poca diferencia con el automático y con el cuestionable resultado que tiene de noche, casi mejor olvidarse de él. De día es buena opción si preferimos probar o recuperar algo más de rango dinámico en cielos de fondo, pero de noche empeora bastante el resultado del automático.

En general, vemos que la colorimetría no es lo realista que podría en parte debido a una sobresaturación muy leve, pero patente. También podemos ver que en contraluces suaves ya tiende a subexponer, también en días nublados, pero no es nada preocupante.

El principal problema es la falta de nitidez. En cuanto disparamos en una situación que se sale de la que describíamos como ideal vemos que los bordes se desdibujan y que aparece algo de ruido, sobre todo en follajes e incluso a 108 megapíxeles (donde a veces hay incluso más ruido).

De noche el automático defiende bien, sin milagros, aunque el modo noche da mejor resultado y escapa al riesgo de que nos salgan movidas. Como decíamos, lo que debemos evitar es el HDR.

El gran angular no escapa a la media de lo que suele verse en cámaras de éstas o similares características y, como la principal, está más cómoda en abierto y con luz abundante. De noche y en días nublados el resultado deja bastante que desear. y aquí no tenemos modo noche, HDR o alta resolución, con lo que hay se juega.

Fotografía gran angular.

La macro también sin sorpresas. Sensor pequeño, sobreexposición y colores algo diluidos, aunque lo que preocupa es que exige un nivel de estabilidad que la mano humana no siempre puede dar, dando muchas fotos desenfocadas y movidas.

Fotografía macro.

Cámara frontal

Las autofotos son equilibradas a nivel de colorimetría y exposición en abierto e interiores bien iluminados, aunque nos esperábamos más definición con un sensor de 32 megapíxeles por experiencias previas. En estas situaciones salva bastante bien, tanto en automático como en modo retrato.

Como cabría esperar en cualquier cámara, le va a costar la noche y los interiores con luz baja. En este último caso es imprescindible el flash, si no no tendremos nada aprovechable.

Modo retrato.

Vídeo

El vídeo a 4K suele estar bien resuelto. Vemos que el rango dinámico no es el más amplio, pero tiene un buen nivel y se ven incluso colores algo más realistas que en fotografía. La calidad a 1080p no está mal, salvo que pasemos al gran angular, donde las tomas suelen ser poco aprovechables si no hay iluminación abundante.

De noche las tomas son bastante inestables y no están demasiado bien resueltas. Vemos más diferencias entre el vídeo y la fotografía en estos escenarios.

La toma de audio es correcta en todo caso, sin que se bloquee el micro accidentalmente en el agarre y sin carraspeos. De día la estabilización electrónica es suficiente, de noche se queda corta en general.

La cámara frontal resuelve bastante bien incluso a nivel de ruido. Tenemos un resultado más cercano a la fotografía, con colorimetría acertada y un toque extra de contraste que no daña el resultado final.

Audio: esto no lo podemos entender, Honor

¿Seguimos hablando del estéreo como algo cada vez más básico en un móvil, dejando de lado la gama alta? Totalmente. El sonido estéreo caracteriza a móviles de precio medio desde hace tiempo, sin ser algo absolutamente abundante, pero que esperamos de los móviles más ambiciosos de una marca en este sector tan en el punto de mira por su habitual relación calidad-precio.

Nos hemos llevado un chasco al comprobar que, como el Nova 9, tampoco tiene estéreo

De ahí que nos hayamos llevado un chasco al ver que esto también lo comparte con su mellizo el Nova 9, de modo que sólo encontramos una salida de sonido (en la base). Se trata de un sonido bastante plano a consecuencia, de manera que se hace más necesario el aceptable rango dinámico que solemos ver en los móviles más corrientes.

De potencia no va mal, con hasta 111 decibelios a volumen máximo a la salida del altavoz que se traducen en unos 84 ambientales. A ese nivel pierde calidad y compensa dejarlo más bajo, que ya da para ambientar una estancia.

Los ajustes de Magic UI son menos nutridos que los de otras capas y no vemos perfiles de audio o Dolby Atmos, pero podemos elegir algunos modos si conectamos los auriculares. Eso sí, auriculares USB tipo C o inalámbricos, dado que no hay jack de audio.

Aquí irá un poco por preferencias, pero básicamente se trata de elegir la reverberación y la dirección (virtual) del sonido. El ajuste que más nos ha gustado en general es el natural, especialmente para podcasts.

El sonido en auriculares tiene una calidad media que mejora la experiencia con respecto al altavoz, por tener más matiz y por la mejora natural que implica la audición por esta vía. Aunque también echaremos en falta el rango dinámico, siendo también algo plano.

Autonomía: una capacidad algo justa, pero resultona

Comentábamos al inicio que lo que resulta ser un volumen no demasiado aparatoso puede haber condicionado no ver una gran batería dentro, hablando de capacidad. Se trata de una pila de 4.300 mAh, tal y como vimos con su mellizo el Nova 9, aunque con un desempeño algo distinto (el procesador, entre otros aspectos, es diferente).

En este caso hablamos de una media de 25 horas de autonomía, alternando ciclos a 60 Hz, 120 Hz y tasa de refresco automática. No hemos notado diferencias demasiado acusadas entre usarlo en una frecuencia u otra, de hecho a 120 Hz nos ha llegado a durar más de 28 horas sin hacer un uso intensivo. Eso sí, la media de horas de pantalla está en torno a las 6-7 horas.

Test de batería a 60 Hz.

Hablando del tiempo de carga, esta se completa un algo más de 50 minutos, lo cual no está nada mal. No es lo más rápido que hay en el mercado, pero teniendo en cuenta que en unos 30 minutos ya tenemos el 60% o algo más de la capacidad y la autonomía media, es un tiempo de carga que nos parece más que correcto (el adaptador es de 66 vatios).

Honor 50, la opinión de Xataka

Honor ha conseguido marcar diferencia a nivel estético con sus rivales con esta serie de móviles, quizás no tanto en la experiencia que da. Es buena y tiene puntos interesantes como las características de la pantalla, aunque con la competencia que hay esto no es algo demasiado diferencial.

Los fans de Magic UI tienen una opción con 5G capaz de mover juegos exigentes y con una pantalla curva que sigue dividiéndonos a adeptos y detractores, pero que que ayuda a definir esa estética característica y quizás sí ser algo que lo diferencie de una gran mayoría de la gama media.

El Honor 50 5G es un buen móvil, que en azul luce bastante bonito, y que puede ser una alternativa si lo que queremos es sobre todo jugar y ver vídeo, al ser bastante cómodo además de tener ese panel. Aunque eso sí, con la batería han sido más bien conformistas.

8.41

Diseño9,25
Pantalla9
Rendimiento8,5
Cámara8
Software8
Autonomía7,75

A favor

Muy buena experiencia con la pantalla
El procesador puede con todo
La carga rápida, sin ser la mejor, da buena experiencia

En contra

El audio tiene muchísimo margen de mejora
El gran angular queda bastante por debajo de la media
Una lástima que se ensucie tan fácilmente

El producto ha sido cedido para la prueba por parte de Honor. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.


La noticia

Honor 50 5G, análisis: la vuelta a Europa de Honor con el 5G y las nuevas líneas de diseño por bandera

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Anna Martí

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